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Recetas para el calor

Cuando hace mucho calor y sudamos mucho más de lo normal, junto con el sudor, perdemos muchas sales que tenemos en el cuerpo.

Estamos, en cuanto a deshidratación, en las mismas condiciones que los deportistas.

Para ellos, y para nosotros, la mejor forma de reponer el líquido y sales perdidos por el sudor son las bebidas isotónicas (la mejor es la que hagamos en casa con agua de mar).

Otra forma de conseguir lo mismo es haciéndonos platos con agua de mar.

Además de las recetas explicadas en el libro, aquí tienen unas para el tiempo de calor:

Melón con agua de mar

Cortamos el melón en trocitos y lo ponemos en un plato hondo o fuente.

Le echamos un buen chorro de agua de mar hasta que los trozos de melón queden casi nadando en ella.

Nos comemos con cuchara el resultado (una especie de sopa con tropezones).

Podemos añadirle un chorrito de aceite de oliva o incluso también cebolla dulce también troceada.

El líquido

El líquido de esta “sopa” podemos tomarlo a la vez que los “tropezones” de melón o después. Estará más o menos salado.

Si está muy salado podemos dejarlo para la siguiente vez que repitamos la receta o podemos bebérnoslo. El cuerpo ya nos pedirá que compensemos ese exceso de sal con agua o más fruta.

Otras posibilidades

Por otras cuestiones de conveniencia (poder beberlo de viaje, o si tenemos pocos dientes), podemos triturar los ingredientes y tomárnoslo como una fabulosa bebida isotónica.

Manzana ácida con agua de mar

Podemos preparar una receta como la anterior usando manzana verde, no muy madura, un poco ácida, en vez del melón.

El agua de mar combina mejor con la fruta ácida (naranja, manzana verde) que con la fruta dulce, aunque hay excepciones, como vemos con el melón.

Kiwis con agua de mar

Cortamos los kiwis en trozos, los ponemos en un plato con un buen chorro de agua de mar y luego los rociamos con un chorrito de aceite de oliva. El ácido del wiki oculta el amargo y salado del agua de mar.

Aceitunas sin hueso con agua de mar

Compramos un frasco de aceitunas sin hueso. Tiramos el líquido que traen y lo sustituímos por agua de mar. Lo dejamos así unos días. Luego ya las podemos comer. Peligro: están tan buenas que causan adicción.

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