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Debemos estudiar religión

Porque la religión nos explica la realidad.

Todas las culturas siempre han dicho que además del mundo visible, hay un mundo invisible poblado de seres muy poderosos. Para identificarlos bien pueden ver los extractos del ameno libro T.E.S. de Mons. Gaume, del s.XIX).

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La ignorancia de la ley no nos exime de cumplirla, y lo mismo con la religión.

“Es necesario aprender la doctrina enseñada por Jesucristo, y faltan gravemente los que descuidan aprenderla”. Art. 5 del Catecismo Mayor de San Pío X.

“La mayor parte de cristianos condenados lo serán porque no conocieron su religión”. Sermón sobre la palabra de Dios del santo cura de Ars.

Lo cual es evidente, pues, si no conocemos nuestra religión, ¿cómo vamos a cumplir lo que nos manda? (Véase el cuento los 10 incumplimientos).

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Ser creyente tiene inmensos beneficios también en esta vida (ver más adelante).

Todos los santos fueron personas inmensamente felices, aun sometiéndose a las más fuertes mortificaciones o sufriendo las mayores dificultades o la muerte: los cristianos iban alegres y cantando a ser devorados por los leones. Durante la dominación musulmana en la España europea, en un momento los obispos tuvieron que prohibir a los fieles declararse cristianos por propia iniciativa para ganarse el martirio.

Vivimos en dos mundos a la vez: el mundo físico de la carne y el mundo invisible del alma. En el de la carne podemos sufrir terriblemente mientras estamos, al mismo tiempo, alegres en el alma, como la madre que vela toda la noche a su hijo enfermo o el soldado que arrastra a su compañero herido durante kilómetros para salvar su vida.

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Para liberarnos de las mentiras (la verdad os hará libres) (enlaces a artículos específicos):

No aceptemos sucedáneos, mentiras “New Age”:

Ni “inteligencia emocional”, ni “ser positivo”, ni “PNL”, ni Reiki, ni Hoponopono, ni Madre Tierra, ni “hay que ser positivos / tolerantes”, ni “hay que educar en valores”, ni “hospital sin dolor”, ni “Estado del bienestar”, ni “Ud. tiene derecho a ser feliz”, ni “hay que cuidar el planeta”, ni “la verdad es la de cada uno”,...

Beneficios en esta vida de hacer Su voluntad

A los que siguen Su camino Dios les promete beneficios en esta vida ("Honra a tu padre y tu madre y serás feliz"). (Ojo, todos los doctores de la Iglesia avisan también de que cuanto más se avanza en el camino más duras son las pruebas y las tentaciones. El demonio no necesita tentar las almas que ya son suyas, como en el cuento).

Ejemplos de beneficios:

Paz

Es la única manera de encontrar una paz inoxidable.

Si vivimos entregados, dedicados al 100% a algo diferente de Dios (nuestra empresa, nuestros hijos, una ONG,...), tendremos paz una temporada, pero la Verdad no dejará de llamar a nuestra puerta y cada vez más fuerte, sino en la vida, en el momento de la muerte.

Salud

Al confiar más en la Providencia que en nuestras fuerzas, dejamos de hacer muchas cosas que nos perjudican.

Como cuando nos asustamos en un cementerio y empezamos a correr. El miedo, el correr, es lo que hará que nos caigamos y hagamos daño.
Así, cada vez que "nos sale un bulto", "tenemos un dolor de cabeza", etc. si no tenemos miedo, no correremos al médico, con el riesgo de caer en el error y hacernos daño.

Aunque la salud no está garantizada, pues al mismo S. Pedro, Cristo no quiso curarle de una enfermedad que padecía, y entre los santos, los hay de vida saludable y otros enfermiza.

Comprensión

Siguiendo Su camino comprendemos muchas cosas que antes nos eran conceptos incomprensibles, conseguimos entenderlos con mayor profundidad o entendemos su verdadero significado.

Conceptos como: “guarda del corazón”, “perder el oremus”, “gracia”, “sacrificio”,...

Profesión

Ella se puede beneficiar de nuestro cumplimiento de los 10 mandamientos (no robar, no mentir,...); de nuestras virtudes teologales:

Fe (para abrir nuestra mente a nuevas formas de afrontar viejos problemas irresolubles)

Esperanza (nos dará valentía para lo anterior. Nunca desánimo)

Caridad (nos ahorrará desperdiciar nuestra energía en malos sentimientos hacia competidores, compañeros, proveedores)

y de nuestras virtudes morales:

Prudencia (consecuencia de ser humildes y reconocer que no conocemos todas las cosas poderosas que pueden suceder opuestas a nuestros planes, o no conocemos perfectamente nuestras fuerzas)

Justicia (que nos evitará crearnos más dificultades de las necesarias)

Fortaleza (no retroceder ante lo bueno que cuesta. No desperdiciar nuestra energía siguiendo nuestras tendencias naturales equivocadas)

Templanza (ser sobrio en el uso de nuestra energía. Evitarnos problemas al no caer en excesos)

¡Qué duda cabe que cualquier empresario desea esas cualidades para él y sus empleados! O que deseamos esas cualidades en nuestros clientes y proveedores.

(Quizá podamos beneficiarnos temporalmente engañando a un cliente, pero a la larga la Verdad siempre se descubre, como en el cuento de los sentimientos jugando al escondite).

Felicidad

Convertimos todas las dificultades de la vida (las “cruces”) en méritos para la vida eterna, pues Dios nos premiará todos los esfuerzos que hagamos por seguir en su camino. Y Dios envía “grandes cruces” a los que ama, de vez en cuando. Grandes oportunidades de ganar mérito y de pagar por nuestros pecados pasados. (Ver “Carta a los amigos de la cruz” en traditio-op.org )

Además, si vivimos por hacer la voluntad de Dios, aceptando (por lo anterior) con alegría las cruces que Dios nos envía, se acabaron las preocupaciones por el futuro. Nosotros tenemos que hacer bien nuestro trabajo (somos campesinos y cultivamos bien la tierra). Si luego viene un pedrisco y perdemos la mitad de la cosecha, pues ha sido voluntad de Dios. Inútil preocuparse por ello cuando sembramos.

“A las penas: puñaladas”, dicen los gitanos (no es lo mismo, pero parecido).

Recursos

Videos sobre religión

Libros recomendables

Web con otros artículos sobre religión

Si somos creyentes (nuestra vida está dedicada a Dios, sea cual sea nuestro estado), todas las penas que suframos (hasta las más pequeñas) y las dificultades que (con la gracia de Dios) superemos para continuar viviendo y sirviéndoLe, nos sirven para pagar por nuestros pecados y ganar más mérito para la vida eterna. ¡Gran alegría en cada una!
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